El ausentismo laboral es un problema al que se enfrentan muchas compañías, y
de diversas formas, tanto en la productividad del colaborador, así como la rentabilidad y desarrollo
de la empresa. De acuerdo con un estudio realizado en ocho países de Latinoamérica, dentro de
ellos Perú, cerca del 60% de causas justificadas de inasistencia laboral son por problemas de salud.
Para el Dr. Luis Vicuña, jefe de Unidades Médicas de Pulso Salud, empresa líder en salud
ocupacional y preventiva, las personas económicamente activas pasan aproximadamente más de la
mitad de su tiempo en el lugar de trabajo. Por ello, las condiciones laborales podrían tener un
impacto en la salud de los colaboradores, y, en consecuencia, generar inasistencias de manera
continua.
“Según los exámenes médicos ocupacionales realizados a los colaboradores en los dos últimos años
a escala nacional, las condiciones médicas más frecuentes son alteraciones en el peso,
concentraciones elevadas de colesterol y triglicéridos, problemas de salud mental (estrés,
depresión o ansiedad), trastornos musculoesqueléticos y síndrome post Covid-19. Gran parte de
estos diagnósticos son indicadores de alto riesgo para el desarrollo de síndrome metabólico o
enfermedades no trasmisibles, como la diabetes tipo 2 o problemas cardiovasculares, por lo que se
debe priorizar el diagnóstico oportuno y control adecuado de estas personas para disminuir el
ausentismo laboral”, indica el Dr. Vicuña.
En esa línea, el especialista resalta que una de las medidas efectivas que pueden ejecutar las
empresas para mitigar la inasistencia de los colaboradores por problemas de salud es mejorar su
bienestar a través de la implementación de programas integrales de salud ocupacional.
“Estudios han evidenciado que estos sistemas de prevención reducen el ausentismo laboral en más
del 25%, incrementan la productividad laboral, aumentan la calidad de vida del trabajador,
disminuyen los costos de atención sanitaria para las empresas, e incluso, potencian la reputación e
imagen de la compañía”, enfatiza.
Por este motivo, el Dr. Vicuña, a continuación, resalta algunas medidas que los empleadores
podrían tomar para frenar el ausentismo laboral:
- Programar revisiones médicas periódicas. Los exámenes pueden realizarse en los espacios
de trabajo, centros de salud aliados e, incluso, en el domicilio de los colaboradores. Esta acción permitirá a las empresas lleven un control y seguimiento adecuado de la salud de sus trabajadores, así como prevenir futuras complicaciones.
2. Implementar programas de bienestar. Pueden incluir capacitaciones, campañas de
prevención de enfermedades o alimentación saludable, vacunación de enfermedades
estacionarias, entre otros. Estas iniciativas, además de concientizar a los colaboradores
sobre la importancia de cuidar su salud, aumentan su motivación y el compromiso hacía la
empresa, ya que reflejan el compromiso de la compañía por su bienestar.
- Promover las pausas activas. El estrés puede afectar a los colaboradores, por lo que es
recomendable brindar espacios para realizar actividades de estiramiento y relajación. Estas
acciones permiten evitar enfermedades asociadas al sedentarismo; de la misma forma,
contribuyen al cambio de posturas, rutina y mejoran el desempeño laboral. - Establecer esquemas de trabajo flexibles. A raíz de la pandemia se ha evidenciado lo
beneficioso que puede ser para el colaborador la implementación del trabajo remoto para
conciliar la vida personal, familiar y laboral. Además, también evita la exposición y
aglomeraciones innecesarias. En esa línea, las empresas deben de evaluar la flexibilización
de la modalidad de trabajo, ya sea de forma total o parcial.
Finalmente, el Dr. Vicuña resalta que un colaborador saludable es un trabajador motivado,
productivo, que puede entregar excelentes resultados. Por ello, es necesario que las empresas
tengan una gestión de salud ocupacional efectiva, integral y capaz de mantener a su fuerza laboral.
“En Pulso Salud ofrecemos una serie de servicios acorde al sistema integrado de gestión de cada
empresa, desde la realización de exámenes médico-ocupacionales, la asignación de profesionales
encargados de implementar y ejecutar planes de acción en salud y vigilancia, hasta servicios
preventivos de pruebas de detección de COVID-19 y de laboratorio”, agrega.

