Cuidados paliativos: Perú es uno de los países más rezagados de la región en el acceso a estos servicios

Cuidados paliativos: Perú es uno de los países más rezagados de la región en el acceso a estos servicios

  • En Perú, alrededor de 90 mil pacientes requieren cuidados paliativos y solo existen 19 equipos asistenciales de cuidados paliativos.
  • Tras una espera de tres años, la implementación del Plan Nacional de Cuidados Paliativos para pacientes oncológicos y no oncológicos fue aprobada en julio.
  • Los cuidados paliativos no son reconocidos como una especialidad en el país.

En Perú, aproximadamente 90 mil pacientes requieren de cuidados paliativos debido a que experimentan sufrimiento por alguna patología. Sin embargo, según la segunda edición del “Atlas latinoamericano de cuidados paliativos”, desarrollado por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP), solo existen 0.6 equipos especializados de atención por cada millón de habitantes, una capacidad baja comparada con el promedio de 13.4 de Chile, uno de los países con mayor desempeño en la región. Esta cifra coloca al país dentro del grupo con las brechas más amplias de atención en esta área, junto con Bolivia, Honduras y República Dominicana.

Al respecto, la doctora María Berenguel, presidenta y fundadora de la Asociación Peruana de Cuidados Paliativos (APCP), indica que “si bien la disponibilidad de estos cuidados es limitado y centrado en la capital y las grandes ciudades, se han implementado unidades que prestan esta atención en conjunto con otro tipo de asistencia, para suplir la necesidad de atención”.

La Dra. Patricia Bonilla, presidenta de la ALCP, señala que la falta de acceso no afecta solo al Perú, sino también el resto de países latinoamericanos. “La significativa disparidad de recursos disponibles y de marcos normativos en cada país de la región impiden atender a la cantidad de personas que demandan cuidados paliativos, entendido como un derecho humano para aliviar el sufrimiento físico, psicológico y espiritual ocasionado por enfermedades crónicas”.

Una de las principales barreras a este derecho se encuentra en el ámbito normativo: en 2018 se promulgó la Ley que crea el Plan Nacional de Cuidados Paliativos para Pacientes Oncológicos y no Oncológicos, sin embargo el inicio de su implementación fue apenas aprobado a finales de julio de 2021. En opinión de los expertos consultados, tanto este reciente avance, así como la promulgación de la Ley Nacional del Cáncer, que estipula la cobertura universal a cuidados paliativos de estos pacientes, podrían contribuir a su desarrollo en el corto plazo e impulsar el establecimiento de políticas públicas que amplíen el acceso a atención.

Por otra parte, la educación sigue siendo un tema con grandes falencias. Actualmente los cuidados paliativos no son reconocidos como especialidad médica en el país, y solo una facultad de medicina y tres de enfermería los incluyen como asignatura independiente, un discreto avance con respecto a la edición anterior del Atlas.

En este sentido, la doctora Berenguel indica que se vienen realizando esfuerzos adicionales, junto con diversos actores como la academia, entes gubernamentales y privados, para impulsar la capacitación en este campo y garantizar que cada vez más pacientes peruanos cuenten con esta atención.

Entre estas iniciativas se encuentra la primera maestría de cuidados paliativos y manejo del dolor, la cual es un programa académico de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a la que próximamente se sumará la de la Universidad Cayetano Heredia, así como varios diplomados de formación médica continua. 

En cuanto a la disponibilidad de medicamentos esenciales para los cuidados paliativos, como los opioides, se ha registrado un avance de más de 37% con respecto a la edición anterior. No obstante, el consumo promedio de estos fármacos en el país, que se sitúa alrededor de los 4,8 mg/cápita  aún está por debajo de la media regional de 7,1 mg/cápita.

Al respecto, la doctora Elizabeth Díaz Pérez, médico paliativista del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas y past president de la APCP, destaca que este progreso no solo se ha evidenciado en términos de cantidades, sino en un mayor foco en el alivio del dolor. “Actualmente, observamos un mayor conocimiento en la aplicación de tratamientos y en el uso efectivo de estos  medicamentos, producto del avance en la formación del personal de salud”.

Adicionalmente, la lucha contra la pandemia de la COVID -19 trajo el reto de garantizar la atención sin que los pacientes se expusieran al contagio al trasladarse a los centros de salud. Para este fin, la doctora Berenguel comenta que se desarrollaron iniciativas de telemedicina y receta médica electrónica, que permitieron ampliar el alcance.

Las especialistas enfatizan la necesidad entender los cuidados paliativos como un acompañamiento de largo plazo para mejorar la calidad de vida del paciente y de su familia, por lo cual deben proveerse las herramientas necesarias para garantizar servicios de calidad. “Es urgente que haya políticas públicas adecuadas para su inclusión como prioridad en los presupuestos nacionales de salud, que faciliten los recursos, además de la integración de esfuerzos multisectoriales para su desarrollo apropiado”, puntualiza Bonilla.

Sobre el “Atlas latinoamericano de cuidados paliativos”

Estudio realizado por la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP), en un esfuerzo conjunto con reconocidas instituciones como el Observatorio Global de Cuidados Paliativos, la Universidad de Navarra (España), Asociación Internacional de Hospicios y Cuidados Paliativos (IAHCP-EEUU), Instituto de Estudios Avanzados de las Américas (EEUU)  y la Fundación Mexicana para la Salud. El estudio mide el grado de desarrollo de este tipo de atención en la región, según variables como:

  • Provisión de cuidados paliativos: recursos asistenciales por millón de habitantes para niños y adultos en primer nivel, hospitalario, cuidado domiciliario y hospicios.
  • Ley de política sanitaria y otras políticas normativas, así como el establecimiento de un plan nacional de cuidados paliativos.
  • Educación: reconocimiento como una especialidad, porcentaje de facultades de medicina y otras profesiones de la salud que incluyen estudios sobre el tema.
  • Distribución, disponibilidad y accesibilidad de medicamentos para cuidados paliativos y manejo del dolor.
  • Asociaciones de cuidados paliativos activas con capacidad de liderazgo en el país.

Se han presentado dos ediciones (2013 y 2020), en la primera participaron 19 países y la segunda recoge la información de 17 (Cuba y Nicaragua no presentaron la data), lo cual representa el 97% de la población latinoamericana y el 9% de la población mundial.


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